Dentro del mundo de la ciberseguridad se está continuamente luchando contra todo tipo de amenazas. Es necesario que los empleados tomen conciencia y que las empresas implementen políticas completas contra el software malicioso. Sólo de esta manera se podrá mantener la protección de la información antimalware. En este post, hablaremos de las herramientas que trabajan para prevenir y eliminar este cada vez más frecuente problema y proteger, con ello, los sistemas empresariales.

¿Qué es una herramienta antimalware?

Estas son softwares que trabajan de manera conjunta para poder proteger los sistemas informáticos de diferentes maneras. Estas herramientas protegen los servidores, ordenadores y otros periféricos de ser atacados por software malicioso. Pero, ¿cómo se contagian de malware los equipos empresariales?

  • Descarga de ficheros.
  • Falta de actualizaciones en el sistema operativo o dispositivos que dejan al descubierto pequeñas vulnerabilidades.
  • Navegación por webs poco fiables.
  • Uso de USB’s y dispositivos de almacenamiento externo.

El objetivo del malware es atacar un dispositivo para poder robarle información o realizar un control a distancia. De ahí que la función de las herramientas antimalware en una empresa sea detectar y controlar este tipo de ataques para mantener a salvo sus sistemas y su información, que suele ser muy sensible.

Seguridad información antimalware

¿Cómo configurar las herramientas de protección de información?

Cada empresa debe estudiar cuáles son las soluciones más interesantes que puede implementar en función de su sistema y algunos otros factores. Esto debe hacerse a medida debido a que cada organización precisa un tamaño o un nivel de seguridad determinado. De hecho, en muchas de las corporaciones es preciso optar por una solución global corporativa para que se puedan controlar todos los dispositivos de la misma.

Para poder configurar las herramientas de protección de malware se deben llevar a cabo los siguientes pasos:

  • Realizar controles con cierta periodicidad.
  • Realizar comprobaciones en ficheros descargados del correo o de una página web concreta.
  • Crear una política de listas negras y blancas.
  • Realizar análisis de páginas web conflictivas.
  • Actualizar periódicamente las herramientas de protección, a ser posible de manera automatizada.

Pero en apoyo a esta configuración se deben tomar otras medidas.

  • En primer lugar, se debe establecer un procedimiento de respuesta para el caso de que se produzcan infecciones. Esto incluye la manera de recuperar activos en el caso de que se comprometan.
  • Además, hay que controlar los sucesos que podrían considerarse como incidentes.
  • También se debe crear una política de buenas prácticas en seguridad para poder controlar el malware. Estas se deben informar a toda la plantilla, de manera que cada uno cuide de su propia seguridad en primer término y evite actos poco seguros. Dentro de estas buenas prácticas se incluyen:
  • Considerar todas las descargas como inseguras hasta que se analicen.
  • No permitir la instalación de nuevo software sin informar previamente.
  • Evitar la recepción de spam.

Es muy importante que una empresa tenga prevista una buena protección de la información antimalware. Solo así se podrán prevenir las infecciones que puedan afectar directamente al tratamiento de la información. Esto resulta esencial, ya que si la empresa precisa el uso de internet para su labor puede tener una vía de ataque abierta permanentemente. De ahí que haya que fortalecer las directrices en el uso de la www, realizando un control exhaustivo de los dispositivos y asegurando que todos los empleados conocen las premisas de seguridad.